La reciente victoria del Real Valladolid sobre el Real Sporting, con goles de Peter Federico González y Jorge Delgado, ha evitado que el club blanquivioleta sea el peor equipo en cuanto a la aportación ofensiva de sus delanteros. Sin embargo, los datos actuales muestran una preocupante falta de efectividad en el ataque, especialmente considerando que el equipo aspira al ascenso bajo la dirección de Guillermo Almada.
En las primeras diez jornadas, el Valladolid solamente ha conseguido anotar doce goles, de los cuales los jugadores de ataque han sumado únicamente nueve, repartidos entre seis futbolistas distintos. Esta cifra resulta insuficiente si se compara con otros equipos de la categoría, donde la contribución ofensiva de los delanteros es mucho más significativa.
El Real Racing Club, por ejemplo, ha logrado marcar veinticuatro goles en el campeonato y veintidós de ellos han sido obra de Asier Villalibre, Marco Sangalli, Andrés Martín, Jeremy Arévalo, Peio Canales e Íñigo Vicente. Esto representa un promedio de 3,66 goles por atacante, muy por encima de lo registrado en el Valladolid.
Otros clubes como Albacete Balompié, Real Sporting y UD Almería también superan los tres goles por delantero, mientras que conjuntos como UD Las Palmas, Málaga CF, RC Deportivo, Burgos CF, Real Sociedad B, Cultural y Deportiva Leonesa o CD Mirandés presentan cifras superiores a los dos tantos por atacante.
En esta estadística, el Valladolid aparece en la decimonovena posición, empatado con FC Andorra, AD Ceuta y Córdoba CF, todos con una media de 1,5 goles por jugador ofensivo. Esta situación coloca al club en puestos de descenso en lo relativo a la eficacia goleadora de sus delanteros.
El análisis individual de los jugadores resulta todavía más alarmante. Agus Medina, mediocentro del Albacete, suma él solo los mismos goles que Juanmi Latasa, Marcos André de Sousa, Amath Ndiaye y Peter Federico juntos. Además, otros futbolistas como Villalibre, Andrés Martín, Gorka Carrera, Zakaria Eddahchouri o Jeremy Arévalo han marcado el doble o incluso el triple que todos los atacantes del Valladolid mencionados.
Estos datos reflejan claramente que el principal déficit del Real Valladolid reside en su ofensiva, un aspecto que el equipo deberá mejorar notablemente si quiere mantener sus opciones de regresar a la máxima categoría del fútbol español.




